EN POCAS PALABRAS...

Cuando un niño, un joven, un estudiante, un docente o un adulto asiste a un taller facilitado por Medatia...       

DESCUBRE y EXPLORA su potencial para expresarse a través del cuerpo, de la voz, de la música, de la palabra y de la imagen.               

RESPETA a los demás y TRABAJA en equipo para traducir sus descubrimientos e inquietudes en personajes, en melodías, situaciones y escenas.

IMPROVISA dilemas, JUEGA con interrogantes, ENSAYA soluciones.

Se pone en los zapatos del otro, le BUSCA las cinco patas al gato, le da al otro sus propios zapatos y, bailando al son, APRENDE que hasta el más pequeño espacio y el más breve tiempo pueden ser transformados en algo hermoso con un poquito de compromiso, paciencia, empeño y ensueño.                       

INVENTA tramas, ANIMA fantasías, se topa con la memoria y afronta sus más grandes esperanzas y miedos, aunque éstos sólo sean producto de su imaginación. A fin de cuentas, ¿no es allí donde el porvenir empieza?

Por supuesto, cuando un niño, un joven, un estudiante, un docente o un adulto asiste a un taller de Medatia, OPINA, DISCUTE, BRINCA, BAILA, SALTA, CORRE y VUELA, PINTA, RECORTA, ENGRAPA, ESCRIBE, COMPONE y CANTA y LEE y RELEE y REPITE todo una y otra vez hasta que llega la hora de representar el principio y el final de lo que más le interesa decir y compartir con su comunidad.